| La imágen del "tio", como se denomina al Diablo,
es motivo de culto en todo el ámbito minero de Bolivia. En época
pre-hispanica, los indios Urus, de cuyo nombre proviene el nombre de
Oruro, creían en la existencia de demonios destructores , y las leyendas
que ellos se refieren son numerosas. El principal de estos demonios era
Huari o Wari, poderoso dios que habitaba las montañas.
"El fue quien convenció a la gente que
dejara su trabajo en el
campo e ingrese en los socavones para encontrar las riquezas que él tenía
allí depositadas. Se alejaron de su vida virtuosa del cultivo de la
tierra para llegar a las borracheras y orgías con su riqueza mal ganada en
las minas. Posteriormente como vimos antes (ver carnaval de Oruro) se
entablo una gran lucha en la cual la Ñusta triunfa y libera
a su pueblo. En
la actualidad la representación de cada una de las bestias que atacaron
al pueblo están representadas, uno la Serpiente partida en dos en un risco
rocoso en la montaña donde esta la capilla de Chiripujio. El Sapo
convertido en piedra al pie del cerro San Pedro. El Lagarto se muestra en
las aguas de la laguna de Cala-Cala (cuando hay agua) donde murió en el
charco de su propia sangre, La legión de Hormigas fue convertida en
dunas de arena que cubren las afueras de la ciudad. Estos testigos de la
salvación de la ciudad son honrados en Agosto, el mes del Diablo, y
durante la celebración del Carnaval. |

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