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Avril Lavigne
(pagina no oficial)

Una chica nada común. Una manera suave de describir a ese huracán llamado
Avril Lavigne. Punk y skater de espíritu indómito, Avril es una rara criatura
que comenzó a deslumbrar con su voz y su personalidad cuando apenas tenía dos
años. Una niña de pueblo chico que no podía quedarse quieta en clase, pero
que cuando creció demostró tener, además, la confianza y la determinación
necesarias para abrirse paso, prácticamente sola, en Nueva York y Los Ángeles.
Sorprendente, extrovertida, insólita, con solo 17 años y todo lo que se
requiere para ser una estrella. Pero a su manera.
“Estoy apenas comenzando, y estoy empeñada en ser yo misma. Escribo lo que
siento, y no me importa lo que piensen los demás”, afirma Avril. “Me voy a
vestir a mi manera, voy a actuar como me dé la gana y voy a cantar lo que
sienta”, remata.
Esto es exactamente lo que ha hecho Avril con su primer CD, “Let Go”, con su
explosivo sentido de la melodía y su voz cristalina con letras de "chica
auténtica", como demuestra un repaso por algunos de sus temas. “Anything
But Ordinary”, es una estremecedora oda a la individualidad, mientras que su
primer single, “Complicated”, es una canción simple y directa destinada a
desenmascarar a falsos e hipócritas. "No se refiere a ninguna persona en
particular. Simplemente es sobre la vida, las personas falsas y las
relaciones”, aclara Avril.
“I’m With You” (Estoy contigo) refleja el lado suave de Avril, mientras
que “Losing Grip” y “Unwanted” enfrentan el rechazo y el engaño con el
valor y la densidad que estos asuntos requieren. Sobre “Losing Grip” dice:
“Sí, definitivamente es sobre uno de mis ex-novios. No me daba lo que
necesitaba emocionalmente”. Y se ríe: “No importa, esa experiencia me dio
una buena canción”.
También están “My World” (Mi mundo) y la metafórica “Mobile” (Móvil),
que articulan perfectamente la experiencia de Avril. “He tenido la grandiosa
oportunidad de realizar mis sueños. Voy por todas partes, volando aquí y allá,
haciendo cosas nuevas a diario”, explica Avril. “Este es mi estilo de vida;
no quisiera una vida normal porque me aburriría mucho”.
Una niña de Napanee
Por lo visto, Avril nació para vivir sin aburrirse. Una hija "del
medio" -con hermanos mayores y menores que ella- que siempre trató de
llamar la atención. Era de esperarse que abandonara pronto su pueblo natal de
Napanee, Ontario, una población de apenas cinco mil habitantes. “Siempre supe
que esto era lo que tenía que hacer”, explica Avril. “Recuerdo cuando era
muy joven, me paraba en la cama como si fuera un escenario, cantando con toda mi
voz, imaginándome frente a miles de personas”.
Cantó donde fuera y cuando pudiera: en la iglesia con música religiosa, luego
en festivales y por último haciendo música country en concursos hasta que fue
descubierta por Arista Records.
Fue durante un viaje a Nueva York para componer cuando Avril atrajo la atención
del buscador de talentos Antonio “LA” Reid, quien la contrató para Arista.
Con solo 16 años se mudó a Manhattan y comenzó a trabajar en su primer CD.
Avril se entregó por completo al proceso creativo: “Me encanta escribir”,
explica. “Cuando me siento molesta, y necesito desahogarme, saco la guitarra.
A veces siento como si la guitarra fuera mi terapeuta”.
De Nueva York a Los Ángeles
Aunque Avril prácticamente vivió dentro el estudio durante su estadía en
Nueva York, al comienzo sus esfuerzos fueron en vano. “Trabajé con gente muy
talentosa, pero simplemente no sentía lo que estaba haciendo. Las canciones que
surgían no me representaban", admite. “Entonces me sugirieron que otra
persona escribiera las canciones, pero sabía que yo misma tenía que hacerlo.
Tenía que escribir mi propia música. Aunque fue una etapa muy tensa, nunca se
me ocurrió darme por vencida”.
En lugar de rendirse, resolvió cambiar de costa. Los Ángeles le dio a Avril la
oportunidad que necesitaba. Allí se relacionó con el productor y compositor
Cliff Magness. “Fue como: ‘¡Sí! ¡Encontré mi tipo!’”, explica con
entusiasmo. “Nos enganchamos perfectamente, porque me dejó las riendas. Me
entendió y me dejó hacer las cosas a mi manera”. Las canciones para el álbum
“Let Go” comenzaron a brotar, con Magness y el pujante equipo de producción
The Matrix en el timón. Al poco tiempo, Avril se vinculó con Nettwerk
Management, empresa que ha administrado las carreras de estrellas como Sarah
McLachlan, Dido, Coldplay, Barenaked Ladies y Sum 41.

"Siempre fui una marimacha..."
Con su álbum terminado, Avril está ansiosa por salir de gira. Comenta
bromeando que salir a escena rodeada de su propia banda de muchachos
punk-skaters no difiere mucho del ambiente en el cual vivió en su niñez.
“Siempre fui una marimacha, y supongo que aún lo soy. Jugaba hockey en el otoño
y en el invierno y béisbol en el verano. Me encantaba jugar con los
muchachos”.
Sin embargo, la música de Avril es capaz de llegar a las chicas también, e
incluso a cualquier adulto audaz. Y ella está ansiosa de brindarse: “No me
resisto al deseo de estar entre el público. ¡Quiero sacudir al mundo! Quiero
que la gente sepa que mi música es auténtica y honesta, que sale de mi corazón
y que soy sincera conmigo misma”.
Avril es una chica auténtica, sin dudas. Pero... ¿común? Cualquier cosa menos
eso.
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