Arnold
Schwarzenegger

Datos personales
Nombre completo: ARNOLD SCHWARZENEGGER
Fecha de nacimiento: 30/Julio/1947
Lugar de
nacimiento: Graz, Austria
Estado civil: Casada/o
Signo del zodiaco: Leo
Altura: 1, 87
Pelo: Castaño
Ojos: Marrón
Hermanos: 1, Fallecido en accidente
Profesión: Actor, productor, empresario
Hijos: 4, Con María Schiver
Gustos y preferencias
Deporte: Culturismo, esquí
Comida favorita: La sana
Pensamiento: "Persigue tu sueño, lucha por la persona que
quieras ser. Yo lo hice y soy la encarnación del sueño americano"
Lo que más admira: Fuerza de voluntad
Lo que más detesta: Los cigarrillos, aunque a veces se fuma un
puro. Las drogas y la violencia
Principales virtudes: Fortaleza interior
Principales defectos: Dicen que es machista
Lugar favorito: California
Admira a : las personas que practican culturismo
Lo que más le gusta: Estar en forma
|
|
|
Aunque a algunos les resultará más que increíble, hasta los 15 años y
tras padecer una enfermedad en su infancia, Arnold
Schwarzenegger era un niño enclenque y delgaducho. Ahora bien, y como
no hay mal que por bien no venga, este hecho sirvió a nuestro
protagonista para adquirir una fuerza y una voluntad férreas donde las
haya. La de un luchador como él.
Arnold Schwarzenneger es, con diferencia y a excepción de Sylvester
Stallone, el musculoso más famoso de Hollywood. Nació el 30 de julio de
1947 en Graz, Austria. Tenía un hermano, pero desafortunadamente éste
murió en un accidente.
Su familia era muy humilde. No tenían luz eléctrica; tampoco agua
corriente, ni por supuesto televisión. Sin embargo, tal y como ha
relatado años después Arnold, eran felices. Está claro que el dinero no
da la felicidad, aunque también es cierto que ayuda.
Cuando sólo contaba con quince años, dejó a sus padres de piedra
cuando les comentó su deseo por ser el hombre más musculoso del mundo.
En ese momento, la pareja formada por Gustav y Aurelia pensó que la débil
condición física de su hijo le había provocado un trauma. Por este
hecho, finalmente decidieron llevarlo a un psiquiatra.
Sin embargo, lo cierto es que el joven Arnold no sufría ningún
complejo. Lo que de verdad ocurría es que un poderoso afán de superación
rebosaba por sus cuatro costados.
Y con el paso del tiempo, a base de someterse a un duro entrenamiento,
demostró que lo suyo no era ningún capricho pasajero. Desde muy pequeño,
Arnold admiraba a los body builders, a esos hombres que modelaban su
cuerpo como si de una escultura se tratara. Sobre todo le fascinaban los músculos,
y así tomó la determinación de conseguir un cuerpo perfecto y, ¿por qué
no?, unido a esto una mente preparada con la que controlar su físico.
Pese a haberse hecho famoso de la mano del séptimo arte, el cine vendría
después, y por pura casualidad.
Con el fin de obtener la máxima cantidad de disciplina posible,
Schwarzenegger se alistó voluntariamente al ejército. La disciplina era
el elemento que nuestro personaje creía necesitar, además de fuerza de
voluntad. Ya había estado tres años practicando halterofilia, y su máximo
sueño era conseguir todos los títulos posibles de culturismo.
No obstante, lo que Arnold precisamente buscaba en el ejército fue lo
que también le impulsó a abandonarlo. Al sufrir los rigores de esta
misma disciplina, se escapó de la unidad y se presentó al Campeonato
Junior de Culturismo de Europa, en busca de su sueño. Pero cuando sus
mandos se enteraron de su hazaña al volver con el trofeo, le encerraron
siete días en el calabozo. ¡Quién iba a imaginar hoy día que en alguna
ocasión Arnold iba a haber parado con sus huesos en prisión!
Es de justicia igualmente decir que quienes le enchironaron, cuando
cayeron en la cuenta de que el concurso era serio, le liberaron y le
nombraron culturista oficial del cuartel. Su primer triunfo le dio alas.
Arnold ya no pararía hasta conseguir el título de Mister Universo y el
de Mister Olympia.
Y los consiguió, vaya si lo hizo. Fue en 1966, con sólo 19 años: ganó
el concurso de Mister Europa de adultos. Y en 1967, sólo un año más
tarde, obtuvo asimismo su primer título de Mister Universo, convirtiéndose
de esta manera en el más joven triunfador de la historia de este
concurso.
Además, había otros dos títulos oficiales de Mister Universo que
Schwarzenegger no podía dejarse en el tintero. Por esta razón, de igual
manera en 1969 logró el Mister Universo en la categoría de aficionados,
organizado por la IFBB, y también el profesional de la NABBA; y ya a los
23 años, consiguió el ansiado Mister Olympia.
En resumen, desde 1967 ganó cinco veces el título de Mister Universo,
siete veces el de Mister Olympia y trece el de Campeón del Mundo. Casi
nada.
Lo mejor es que no sólo se iba haciendo con títulos y reconocimientos
de la mano de su escultural cuerpo, moldeado a conciencia por él mismo,
sino que además estudió baile para preparar sus números de tal modo que
el público y el jurado quedaran entusiasmados. Sus exhibiciones eran
verdaderas obras de arte.
Hay que decir que Arnold no sólo sacó tiempo para cultivar su cuerpo
sino que se las arregló de la misma manera para cultivar su mente. No en
vano, se doctoró en psicología en la Universidad de Los Ángeles, y
realizó dos Masters, tanto en Administración de empresas como en Economía
internacional.
Su carrera como actor comenzó verdaderamente por casualidad, mas luego
sería frecuente verle en la gran pantalla. Tras hacerse popular en los círculos
del culturismo, le ofrecieron trabajar en televisión, presentando un
programa sobre, como no podía ser de otra forma, educación física y
culturismo.
Su naturalidad ante las cámaras, gustó sobremanera, hasta el punto de
ser contratado en el show de la popular actriz cómica Lucile Ball, quien
en su programa le ofreció un papel. Más tarde, en 1977, participó en el
documental dramático 'Pumping Iron', que tuvo mucho éxito. Este
documental analizaba desde dentro el certamen de Mister Universo,
incluyendo interioridades varias y aspectos desconocidos hasta entonces de
los que Arnold podía hablar con fundamento, dado que conocía ese mundo a
fondo.
Su buen hacer en este último trabajo le valió para que Bob Rafelson
le contratara para el papel protagonista de la película 'Stay Hungry'.
Los coprotagonistas, fueron Jeff Bridges y Sally Field. Por aquella
interpretación consiguió el Globo de Oro, al Actor Revelación del Año,
1975. A estas alturas, dicho galardón resulta excesivo, por lo menos tal
y como opinan algunos críticos, dado que en sus comienzos Schwarzenegger
contaba con fama de actor inexpresivo y sin talento.
Pero a partir de ese momento, Arnold se dio cuenta de que una vez
abandonado el mundo del culturismo, dentro del cual había conseguido
todos los premios habidos y por haber, quería dedicarse al cine. Para
Arnold, cuya vitalidad podría ser comparada a un pozo sin fondo, no parecían
existir barreras imposibles de superar.
Y de nuevo se preparó de lo lindo, ahora estudiando arte dramático.
Sus años repletos de exhibiciones de culturismo, la expresividad y los
gestos que debía realizar en los certámenes, también le sirvieron a la
hora de embarcarse en su nuevo proyecto.
Tras su debut en el panorama cinematográfico, comenzó a trabajar sin
descanso en esta nueva empresa que en ese momento emprendía. Y en películas
de toda índole.
Hasta fue capaz de compartir cartel con dos grandes estrellas del ámbito
de la actuación como son Kirk Douglas y Ann Margret, en una película del
Oeste con matices románticos: The Villain (El Gángster). Posteriormente
interpretó a Mickey Hargitay en la película The Jayne Mansfield Story.
Pero aún no era conocido por el gran público.
Su sueño dorado sería 1982 porque fue entonces cuando grabó la película
de Jhon Milius, Conan el Bárbaro, que le valió un éxito total y
arrollador por parte del público...aunque la crítica discrepó al
respecto. No obstante, el film convirtió a Arnold en una consumada
estrella del cine de acción. Ahí comenzaron sus andaduras en este género,
el cual le hizo quien hoy es, profesionalmente hablando, el máximo
representante del cine de acción del mundo.
Su nombre pasará a la historia del cine unido a los de los héroes que
ha interpretado, como Conan, o Terminator, este último, un taquillero
personaje futurista. Terminator comenzó siendo una película de bajo
presupuesto que estaba dirigida por un director casi desconocido, James
Cameron, pero tras el estreno de la misma, cambiaron las tornas: esta
producción se erigió como una bomba de taquilla y un mito dentro de la
historia del cine más reciente.
En aquellos momentos la película se alzó con un sonado triunfo por
sus efectos especiales: muy efectivos, muy bien logrados y empleados. En
ella Arnold compartió créditos con la mujer del propio director, Linda
Hamilton, y un desconocido niño, el actor Edward Furlong. Corría el año
1983.
Después de Terminator, Schwarzenegger llevó a cabo una serie de películas
de acción que le adjudicarían aún más la etiqueta que ya llevaba
colgando de Héroe de acción. De hecho, y para mayor redundancia, su
nombre es sinónimo de este término.
|
|
|
Esas películas fueron:
Comando, Ejecutor, Perseguido, Danko, Color Rojo. De temática
diferente, pero de objetivo similar, todas ellas vienen a confluir en el
lucimiento del musculoso actor, que desafortunadamente no tenía la
oportunidad de mostrar su capacidad como actor. Apenas abría la boca en
la mayoría de sus actuaciones, limitándose a mostrar su fuerza bruta. Un
desperdicio, según algunas personas que creen que Arnold vale para algo más
que para dejar anodadado al personal con su palmito.
Así pues, aunque su éxito era apabullante y aun cuando Arnold contaba
con legiones de fans a nivel internacional, Arnold quiso arriesgar, y
probar suerte en otros registros; se decidió por la comedia. En 1988
participó, junto al pequeño gran actor Danny De Vito, en la hilarante y
entretenida comedia: 'Los gemelos golpean dos veces', del director Ivan
Reitman. En ella, Arnold demostró que puede ser algo más que un atajo de
músculos sin cerebro. La crítica le puso del color de las lechugas, pero
eso no hizo que Arnold se hundiera.
En 1990, Schwarzenneger protagonizó otro thriller de acción
futurista, junto a una principiante Sharon Stone: 'Desafío Total',
ambientada en el planeta Marte.
En las navidades del 91 rodaría otra comedia familiar, esta vez
rodeado de niños: 'Poli de guardería', una divertida película donde
tampoco se discrimina a la acción.
En julio de 1992, Arnold rodó la segunda parte de Terminator, y aunque
siempre se ha dicho que las segundas partes no son buenas, en este caso no
se cumplió el refrán, porque Terminator 2: Día del Juicio, supuso un súper-éxito
de taquilla, llegando a ser una de las películas que más dinero ha
recaudado en todos los tiempos; eso sí, debido especialmente al
despilfarro de efectos especiales, superados ya con creces los de la
primera parte y de lo más novedoso en aquellos momentos.
Tras esta obra llegaría El último gran héroe, una película sobre
las películas de acción, acerca del mismo cine en el cine. Y más
adelante tendríamos al alcance Mentiras arriesgadas, una comedia en la
que Arnold Schwarzenneger, -y gracias a la inestimable ayuda de la gran
Jamie Lee Curtis-, consiguió hacer reír al público de principio a fin;
todo bajo la batuta mágica, una vez más, de James Cameron.
En 1994 repetiría con el mismo tándem, Reitman-De Vitto, en una
original película, Junior, en la que fue marido de Emma Thomson. Hasta ahí
todo normal, lo peculiar es que Arnold se transformaba en esta película
en un hombre embarazado de lo más divertido. Esta interpretación le valió
al actor la nominación al Globo de Oro al Mejor Actor de Comedia.
En los años siguientes alternó sus dos especialidades, la comedia y
la acción; de este modo, rodó películas como 'Eraser eliminador', sin
comentarios, el título lo dice todo; 'Un padre en apuros' comedia navideña;
'Batman y Robin', donde hizo de villano, pero no salió muy bien parado y
el 'Fin de los días', ya en 1999, película casi apocalíptica, con el
diablo incluido.
El año pasado se limitó a un proyecto, El sexto día, donde se dedicó
a labores de producción, y que aborda el polémico tema de la clonación
humana.
En la actualidad ha finalizado el rodaje de Daño colateral, rodada en
México, y muy bien acompañado por Francesca Neri. La película narra una
trama de espionaje, descubierta, cómo no, por Swcharzenneger, quien
encarna a un agente estadounidense. La dirige Andrew Davis ( Alerta máxima,
El fugitivo); un éxito garantizado para los amantes de la acción.
Su proyecto futuro en cuanto a cine se refiere, es el rodaje de la
tercera parte de Terminator, para continuar la saga futurista que aspira a
convertirse en un clásico del género.
En relación a su vida personal, nuestro propio personaje afirma que es
un hombre absolutamente feliz. Casado desde 1986 con la periodista María
Shriver Kennedy, sobrina del asesinado Presidente de los Estados Unidos,
tuvo que superar en un principio los escollos que suponía llegar a formar
parte de una familia tan mítica como la de los Kennedy, y que encima no
veía con buenos ojos el romance de María con Arnold.
Al final fue aceptado por el clan Kennedy y, aunque algunas
publicaciones sensacionalistas alegaron que Arnold era un hombre infiel,
machista y con la mano larga, lo cierto es que esto por el momento no ha
sido demostrado, y sin embargo la pareja sí ha dejado constancia, en los
numeroso actos públicos a los que han acudido, que su amor supera todas
las barreras, enfermedades incluidas, tanto por parte de María (superó
un cáncer) como por Arnold.
Tienen cuatro hijos y forman la típica familia americana estable.
Desde que consiguió la nacionalidad americana en 1983, recordemos que sus
orígenes eran austriacos, Arnold es uno de los máximos defensores del
llamado estilo de vida americano. Ama a su país, según él mismo dice.
El hombre- músculo, como en alguna ocasión ha sido calificado, superó,
gracias a su fortaleza física y mental, una arriesgada operación
coronaria. Arnold es además un gran hombre de negocios, para
ejemplificar, uno de los creadores de la cadena de restaurantes 'Planet
Hollywood' .
En los últimos tiempos, además de continuar con sus labores benéficas,
ha impulsado la creación de la fundación Inner City Games, para niños
de suburbios deprimidos y multirraciales.
Y entre otras cosas, sigue muy interesado en el deporte y la política.
De hecho, consiguió unir ambas facetas cuando, bajo el gobierno de George
Bush, ocupó el cargo de Director del Consejo sobre Forma Física y
Deporte. Tampoco le importaría llegar a ser gobernador de su amada
California. Es un republicano convencido, tanto que hasta llegó a
anunciar que se iba a presentar a gobernador, algo que hace poco ha
desmentido, dado que no se lo permiten sus innumerables compromisos
laborales y familiares.
Desde luego, continúa vinculado al deporte que le dio la fama, puesto
que es Director de Entrenamientos de la Federación de Halterofilia
Internacional para las Olimpiadas Especiales. Asimismo, dirige el Consejo
sobre Forma Física y Deporte del Gobernador de California.
¿Que más se puede pedir? Es un hombre polifacético que realiza un
sinfín de actividades, buen padre de familia, estupendo marido, y por qué
no, (rompemos una lanza a su favor), actor de talento. Mucho más que un
montón de músculos sin cerebro, como algunos se empeñan en definir a
Schwarzenegger, dado que ha demostrado sobradamente que vale.
Arnold Schwarzenegger es un ídolo de multitudes que sólo desea que
los niños del mundo sigan su ejemplo, nunca mediante la vía de esa
violencia que sale en sus películas, sino camino de la verdadera vida del
actor, todo un ejemplo de lucha y superación personal. Fuente: Yahoo
Corazon y Foto:Europapres. |
|
 
|